2011-05-11

Pensamiento militar y civil.

Escrito por Javier Ibarrola   
Miércoles, 11 de Mayo de 2011 12:02
MILENIO

El coronel retirado Juan Domingo Celis García escribe a este espacio, como un contraste entre el pensamiento militar y el pensamiento civil, que México es un país muy difícil de entender y, por lo consiguiente, de gobernar. Los gobiernos priistas de los tres órdenes de gobierno permitieron por décadas el crecimiento incontrolable del crimen organizado, hasta hacerse un monstruo difícil de parar.

El primer presidente panista hizo como que hacia algo y no hizo nada y ahora que el actual mandatario ha emprendido una lucha sin cuartel contra el crimen organizado, la “sociedad civil”, mas no toda la sociedad, le pide que pare la misma, echándole la culpa de todos los males que una empresa de esta envergadura provoca.

Pero no se ven reclamos ni pancartas contra los verdaderos criminales, lo que indica, entonces, que esa “sociedad civil” que ahora se rasga las vestiduras, implícitamente, acepta que estos grupos tengan el poder, en los territorios que ellos quieran, siempre y cuando no hagan olas.


Esa actitud de dejar hacer las cosas, mientras que a mí no se me moleste, se ha convertido en una cultura del mexicano y en un lastre para la evolución de nuestro país. Le pongo un ejemplo de esto último, cuando Julio Scherer, director de la revista en la que Javier Sicilia escribe, se reunió y se tomó una foto agarradito de la mano con El Mayo Zambada, por qué no, el poeta, con la misma energía que ahora critica al gobierno federal y lo acusa de todos sus males, criticó esa reunión entre su director y el delincuente en mención, le digo por qué, porque no le afectaba en nada.

Sin embargo, nada más le mataron a su hijo y se convirtió en “el paladín”, en “el mártir del calvario”, usando la muerte de su hijo para hacer ruido, en dónde estaba Javier Sicilia antes de que le pasara eso, yo creo que en su casa, cómodamente sentado, escribiendo poemas, sin que le importara lo que le pasaba al pueblo.

Por último, señor Ibarrola, ya me puedo imaginar el beneplácito que han de sentir los criminales al ver la pancarta que va a la vanguardia, que a la letra dice “¡Estamos hasta la madre! ¡Alto a la guerra!, Paz con Justicia y Dignidad”, saludos.

Por su parte, un personaje político como el senador Manlio Fabio Beltrones sostiene que con mecanismos efectivos de participación y control ciudadano, la reforma política recientemente aprobada responde al reclamo ciudadano de que las instituciones de gobierno efectivamente sirvan a sus intereses. Cuando las capacidades del gobierno son insuficientes para garantizar seguridad, empleo y bienestar, el remedio está en cambiar y hacer las reformas necesarias para elevar la calidad de la representación ciudadana, reformar al gobierno y exigir mejores resultados.

Las candidaturas independientes, la iniciativa ciudadana y la consulta popular son instrumentos de la democracia moderna que habrán de dar voz al sentimiento ciudadano y contribuir a que las instituciones de la democracia representativa efectivamente sirvan a sus intereses, sostuvo el senador Beltrones en un encuentro con líderes del sector popular del PRI.

Estamos dando un paso inédito en el desarrollo democrático del país, regresando el poder a los ciudadanos y convencidos de que las instituciones de gobierno deben abrirse a la participación y el control de la ciudadanía. No se trata de que los nuevos instrumentos del poder social desplacen a las instituciones de la democracia representativa, sino de que ciudadanos y legisladores trabajemos juntos para generar mejores acuerdos y decisiones de gobierno. 
Con esta reforma que sirve a los ciudadanos sabemos que los partidos estamos obligados a renovar nuestros métodos de selección de candidatos, democratizar nuestra vida interna y elevar la calidad de nuestros programas de gobierno, para ser más competitivos y servir mejor al interés público. No es momento de repartir culpas, sino de responder al reclamo popular con liderazgo y sumando voluntades y capacidades, concluyó el senador Beltrones.